2 cucharaditas de hojas de romero fresco, picadas finamente
6 cucharadas de queso suave de cabra
CHAMPIÑONES Y ESPINACA
1 cucharada de aceite de oliva
1 chalote, picado finamente
2 cebollinos, sólo la parte blanca, en rodajas
10 onzas de champiñones, cortados en trozos
1 cucharada de vino o agua
10 onzas de hojas de espinaca pequeña (unos 3-4 puñados)
PARA SERVIR OPCIONALMENTE
tajadas de limón
pan recién cortado
Sazone los costillares de cordero con sal y pimienta. Caliente una fuente para grill o una parrilla a fuego medio y úntela con aceite. Dore el cordero por 2 minutos a cada lado. Coloque los costillares de cordero en un plato y déjelos reposar hasta que estén lo suficientemente fríos como para manipularlos.
Precaliente el horno a 400°F. Combine todos los ingredientes del relleno y mezcle bien. Corte los costillares en chuletas individuales. Utilizando un cuchillo pequeño y afilado, haga un corte a lo ancho en cada chuleta hasta cerca de ½ pulgada del hueso. Abra como una mariposa y ponga una cucharada de relleno en un lado, luego doble sobre el otro lado para cerrar (ver consejo). Coloque las chuletas en una plancha revestida del horno y cocine por 5 minutos o hasta que alcancen el término deseado. El queso debe estar fundido. (También se las puede asar a la parrilla por 1-2 minutos a cada lado).
Mientras tanto, caliente 1 cucharada de aceite en una sartén grande a fuego medio y fría el chalote hasta que esté dorado. Añada los cebollinos, los champiñones y el agua o el vino; cocine hasta que los champiñones estén sólo tiernos. Añada la espinaca, cubra y cocine hasta que esté ajada. Revuelva, sazone al gusto y manténgala caliente.
Sirva las chuletas sobre la espinaca y los champiñones, ponga las tajadas de limón y el pan a un lado.
CONSEJO: Para tener esta combinación de sabores con menos tiempo de preparación, después de dorar el costillar unte la mezcla sobre el lado carnoso de los costillares enteros y hornee por 6-8 minutos en un horno a 400°F.