1 pizca de tabasco, salsa Worcestershire o de chile
Corte el pepino diagonalmente en rebanadas muy finas y colóquelas en un tazón grande y llano. (Trate de usar un pelador de vegetales, una pala para cortar queso o un mandolín para obtener rodajas finas). Caliente el vinagre en una cacerola pequeña y añada el azúcar y la sal, mezclándolos hasta que se disuelvan. Añada la menta y el tabasco y saque del fuego. Inmediatamente ponga el pepino y mezcle bien. Deje que se enfríe a la temperatura ambiente, luego cubra y refrigere por 1 hora o durante la noche.
Poco antes de servir, corte la baguete y rocíela con aceite de oliva. Corte el cordero en tajadas finas y arréglelo en una mitad del pan. Ponga arriba el pepino, sazone con sal y pimienta al gusto y cubra con la otra mitad de la baguete. Repita lo mismo con los otros panes.
CONSEJO: El pepino en vinagre y pimienta se lo puede hacer el día anterior y dejarlo refrigerado en un recipiente sellado y no reactivo (de vidrio, por ejemplo). El cordero horneado, cubierto, puede mantenerse 2-3 días en el refrigerador.